Escuchar música no es un derecho (Ahora resulta que)
Por favor, no mareen más la perdiz: señores de las fonográficas, gestoras de derechos de autor y mafias y chiringuitos afines (va por tí, SGAE), estudios de cine y multinacionales del software, enterense de una puñetera vez: Solo hay una “solución” a SU PROBLEMA que Vds llaman “piratería”: QUE BAJEN SUS INSULTANTES PRECIOS Y MÁRGENES DE BENEFICIOS . Mientras tanto, y sabiendo como sabemos todos que el coste de reproducción y fabricación de las “copias originales” de CDs y DVDs de música y software es prácticamente despreciable, y que a los autores originales (músicos, cineastas, programadores) -que son quienes ponen el talento y la creatividad-, la venta de copias les reporta una cantidad irrisoria, lo que quieren llamar “Piratear” (es decir, ayudar al prójimo sin ánimo de lucro intercambiando información), no es ya que sea un derecho, es que es y será una obligación moral. Y es que lo que es legal y lo que es justo no siempre va de la mano (de hecho en estos tiempos que corren, lo raro es que coincidan justicia y legalidad).

Y por si alguien no lo sabe todavía, hace tiempo que las corporaciones empresariales nos han declarado la guerra a todos, no ya como trabajadores, sino también como consumidores, saltándose la regla de oro de que “no hay que morder la mano de quien te da de comer”.
Una vez más, sin desperdico lo que escribe José Cervera en su weblog/retiario:
Según un abogado finlandés de la delegación local de la patronal internacional de la industria fonográfica, escuchar música en el ordenador no es un derecho, sino un privilegio. Los usuarios de ordenadores no Windows (Mac, Linux, etc) deberían ir pensando en comprarse un CD player. Es decir, que la industria fonográfica cree tener la potestad de decidir en qué aparatos escucha usted la música que ya les ha comprado y pagado, y en cuales no. Por otra parte Steve Jobs, creador (entre otras cosas) de iTunes, la tienda de música online con más éxito del planeta, ya ha avisado de que la industria se dispone a subir los precios de la música en la Red.
Éste es el futuro que nos preparan la industria fonográfica y los estudios de Hollywood: música y películas al precio que ellos decidan para ser utilizadas como y donde ellos decidan, controlado por cerrojos tecnológicos creados y controlados por ellos, y protegidos por leyes draconianas. Un mercado de los contenidos digitales totalmente unilateral en el que los consumidores no tendremos más que pagar, y aguantar.
Aqui teneis la referencia al artículo completo.














