Tecnología y SGAE en Europa Vs Japón
Me ha llamado mucho la atención este post que he encontrado en hmm vía kirai.net, y también viene al hilo del indignado comentario de indigo acerca de la Telefónica que nos toca sufrir.
Parecen dos formas muy diferente de entender el negocio: Mientras que en Japón se buscan los beneficios haciendo que todo el mundo tenga acceso fácil a las últimas tecnologías y hagan uso de sus servicios asociados, en Europa se busca la exclusividad (¿para que queremos móviles 3G, acaso alguien se puede permitir usar sus novedosos servicios?) … ¿Las claves de este éxito? Sencillo de entender. Al contrario que en Europa, donde acceder a Internet desde el móvil supone precios prohibitivos y lentitud, allí todos se pueden permitir una tarifa plana a precio razonable (de ahí que allí los SMS nunca fueron populares… ¿para qué, pudiendo usar el correo electrónico?).

En fin, así nos luce el pelo, por cierto si quereis ver lo último en electrónica que aparece en japón y que seguramente tardaréis un par de años en disfrutar por aqui (si es que llega a estar disponible), visitad www.akihabaranews.com (en inglés y francés)
Dicen los entendidos que los teléfonos móviles en Japón, tecnológicamente hablando, llevan uno o dos años de ventaja respecto a los europeos. Pudiera parecer poco tiempo, pero en un campo en el que todo avanza tan vertiginosamente, 365 días es la diferencia entre estar completamente obsoleto y estar a la última. En el blog de pjorge se comentaba a este respecto que los teléfonos que aquí consideramos de última generación (como el Nokia 6630) fracasan estrepitosamente en Japón, porque no están a la altura de lo que allí consideran mínimo. (Es curioso que marcas de gran éxito y superioridad tecnológica allí como Casio y Toshiba no salgan de su mercado local, regalándoles todo el pastel mundial a Nokia y Motorola).
Es fácil encontrar ejemplos en Internet de que módelos son populares ahora en Japón. Por ejemplo el W31CA de Casio. Sus características dejan en paños menores a los modelos de gama alta occidentales: Sintonizadora de TV y de radio, Cámara de 3,2 Mpix, Bluetooth, Visor de Documentos (PDF, Word, Excel…), Navegador Web, acceso a Internet a 2,4 Mbps (ahora en España lo normal en el Hogar es a 1 Mbps), pantalla de 2,6 pulgadas (400×240)… modelos con estas carácterísticas se venden allí por entre 110 y 185 euros (eso con el poder adquisitivo nipón es menos de lo que aquí pagamos por un móvil de gama baja).Parecen dos formas muy diferente de entender el negocio: Mientras que en Japón se buscan los beneficios haciendo que todo el mundo tenga acceso fácil a las últimas tecnologías y hagan uso de sus servicios asociados, en Europa se busca la exclusividad (¿para que queremos móviles 3G, acaso alguien se puede permitir usar sus novedosos servicios?). Otro buen ejemplo de la diferente mentalidad es el de la música. En el viejo continente las casas discográficas y la SGAE no hacen nada más que quejarse de la pirateria que afecta al sector, mientras en Japón se han adaptado a los nuevos tiempos y se ha creado un boyante negocio de las descargas de canciones legales a móviles. Así (informa la RIAJ -la SGAE nipona-), durante los primeros 6 meses de 2005, se han realizado 108,9 millones de descargas por valor de más de 100 Millones de Euros (superando de lejos a las descargas a otros dispositivos multimedia -como el Ipod-, con tan sólo 2,2 millones de descargas, a pesar de ser el país, tras EEUU, con más usuarios de este tipo de reproductores).
¿Las claves de este éxito? Sencillo de entender. Al contrario que en Europa, donde acceder a Internet desde el móvil supone precios prohibitivos y lentitud, allí todos se pueden permitir una tarifa plana a precio razonable (de ahí que allí los SMS nunca fueron populares… ¿para qué, pudiendo usar el correo electrónico?). Aparte de eso, a 2,4 Mbps la descarga de una canción es inmediata… por lo que la tentación de bajarse esa melodia que no te puedes quitar de la cabeza es demasiado fuerte. El negocio es redondo para el mercado musical pues cada descarga les reporta mas de 3 dólares, y la canción no podrá guardarse o reproducirse en ningún otro dispositivo… por lo que en realidad sólo es un alquiler de contenido














